Historia De la Congregación

Futura fundadora de la Congregación, Emilia (Émilie) Tavernier, nace en Montreal, Quebec (Canadá), en 1800 y crece en una ciudad que se transforma rápidamente y cuya población se quintuplicó al principio del siglo XIX. Se construyen casas que no cuentan ni con agua corriente ni alcantarillado. Los arroyos y ríos en la isla están contaminados y muchos niños y adultos mueren de enfermedades contagiosas. Una crisis económica aflige esta colonia británica y Estados Unidos le declara la guerra. El trabajo es muy precario; hay una gran población de vagabundos y mendigos.

Los pobres pasan hambre y la madre de Emilia Tavernier siempre da a quienes van a pedir limosna a su puerta. Tras la muerte de su madre, Emilie es educada por su tía quien le transmite los mismos valores. Gracias a esta educación siempre se encargará de los pobres. Siendo adulta, la importancia de esta atención en su vida la acercará a un vecino, Jean-Baptiste Gamelin, quien comparte su visión de la caridad y con quien en 1823 contrae matrimonio. De la feliz familia nacen tres hijos. Dos de ellos mueren muy jóvenes, luego fallece el Sr. Gamelin en 1827. Su tercer hijo muere al año siguiente.

Después de quedar viuda y de perder a sus hijos, Emilia Tavernier Gamelin encuentra consuelo en la contemplación de María, Madre de los Dolores y elige dedicar sus esfuerzos y su amor al socorro de los pobres. Además de las actividades que realiza con las organizaciones caritativas, tales como visitas a familias pobres, colecta y distribución de limosnas y comida, cuidado a los enfermos y visita a las personas encarceladas, también alberga a ancianas y discapacitadas, sin recursos, siempre confiando en que la Providencia proveerá y responderá a las necesidades de sus protegidas.

La señora Gamelin, cariñosamente llamada la «Providencia de los pobres», y su obra son bien conocidas por la gente de Montreal de quienes recibirá ayuda caritativa para alojar y alimentar a sus protegidos. Viendo que sus diversos refugios crecen constantemente, Emilia Gamelin se une a familiares y amigos para formar una sociedad anónima que pueda apoyarla en sus esfuerzos. También acoge en su propia casa a huérfanos víctimas de la epidemia de cólera, en 1832.

En 1836, la señora Gamelin obtiene una casa más grande; Emilia y sus veinticuatro protegidas se trasladan a la «casa amarilla». Esta nueva casa recibe el nombre de Casa de la Providencia.

En 1841, la Casa de la Providencia recibe su incorporación civil bajo el nombre de «Corporation de l’Asyle des femmes âgées et infirmes de Montréal» (Corporación del asilo de las mujeres mayores y discapacitadas de Montreal) y Emilia Tavernier-Gamelin es elegida directora de esta corporación.