Historia de la Misión en El Salvador

Breve Historia…

… “Comprometemos nuestras vidas para hacer perdurar esta misión de caridad, la cual hace presente a Jesús en el mundo”. (Extracto Constitución N°6 de las Hermanas de la Providencia sobre la Misión).

Cinco hermanas fueron llamadas a proclamar la Providencia, como la presencia amorosa de Dios en el hermoso país de El Salvador; específicamente en la llamada zona “del Bajo Lempa”. Entre ellas estaban Hna. Kathryn Rután (Kitsy), Hna. France Stacy (Fran) y Hna. Marilyn Charette de la Provincia “Madre Joseph” de los Estados Unidos. También se encontraban Hna. Ema Maureira de la Provincia “Madre Bernarda”, Chile y Hna. Isabel Cid de la Provincia “Holy Ángel” Canadá, siendo esta última la portadora de la invitación hecha por el presbítero Pedro Declercq párroco de aquel entonces, de la parroquia “Tierra Blanca”.

Si bien, la Hna. Isabel Cid recibe la invitación de manera personal, en oración siente que esta invitación, tiene que ser enviada para toda la congregación; siendo así, que en 1994 las distintas provincias de la congregación hacen un llamado general a las hermanas a entrar en oración y discernimiento. Finalmente, un 25 de enero de 1995, la oración da su fruto. Las hermanas antes mencionadas viajan a El Salvador para trabajar en comunión con la diócesis de Santiago de María, liderada por el Obispo Orlando Cabrera que las anima a trabajar en la evangelización de las comunidades. Quien las recibe es hermana Elena Jaramillo, de la Congregación de San José de los EE. UU. Posteriormente, las hermanas reciben el permiso para construir y vivir en el caserío La Papalota, Cantón San Marcos Lempa, e inician un pequeño programa de becas de estudio, orientado en aquel entonces, sólo para mujeres.

… “Proclamamos también la compasión de Nuestra Señora de Dolores, en su íntima participación en la vida, muerte y resurrección de Jesús”. (Extracto Constitución N°7 de las Hermanas de la Providencia, sobre la Misión).

Al pasar los años Hna. Isabel, Hna. Kathryn, Hna. Marilyn y Hna. Ema regresan a sus respectivos países y son llamadas a discernir hna. Mónica Campillay y hna. María Antonieta Trimpay ambas de la provincia “Madre Bernarda”, Chile. En 1997 ambas hermanas con alegría y profunda fe abrazan en oración y acción la misión, trabajando arduamente en pastoral parroquial en la iglesia San Marcos Evangelista del cantón San Marcos Lempa. Mientras tanto, hna. Fran decide vivir y servir más de cerca en la comunidad “Angela Montano” para seguir su trabajo en pastoral con las comunidades eclesiales de base.

En 1998 frente al desastre que ocurre por el huracán Mitch y para el terremoto 2001, las hermanas de la Providencia trabajan codo a codo con los líderes de las comunidades del bajo lempa y otras áreas para reconstruir casas y hogares, fue ayuda efectiva y eficaz para cientos de familias que lo habían perdido todo.

El 2002 ingresan las dos primeras hermanas salvadoreñas a la congregación entre ellas están hna. María Vilma Franco y hna. Margarita Hernández; su formadora es hna. Mónica Campillay, quien las acompaña hasta el postulantado.

Una vez finalizada la etapa de postulantado de las hermanas, el gobierno provincial las invita a seguir su formación en la provincia madre Bernarda donde ambas terminan el noviciado para seguir su formación en Spokane, EE. UU.

El año 2006 la hna. Mónica y hna. María Antonieta regresan a Chile para continuar la misión en su país, quedando solamente hermana Fran en la misión. Para el año 2007 hermana Pauline Lemare es enviada a El Salvador para comenzar un arduo trabajo en la enseñanza de los niños y niñas del cantón “Angela Montano”. El año 2010, hermana Fran regresa a los EE. UU. por problemas de salud, quedando en la misión hna. Pauline. Posteriormente, en el año 2011, hermana Marilyn Charette regresa a la misión de El Salvador, viviendo en el Cantón Angela Montano, su trabajo formó parte importante en la transición de la misión despidiendo al siguiente año a hna. Pauline. El año 2012, es enviada hna. Marita Capili, siendo novicia apostólica, quien se enamora de la misión volviendo nuevamente después de sus votos temporales.

“En un espíritu de responsabilidad y de transparencia compartidas, y apoyándonos mutuamente en un espíritu de sororidad, orientamos nuestros dones y talentos personales hacia el cumplimiento de la Misión de la Congregación” (Regla número 8ª, sobre la Constitución número 8 misión).

El año 2014 es enviada hna. Marcia Gatica para continuar sus estudios en psicología en la Universidad Jesuita “José Simeón Cañas” al mismo tiempo es enviada hna. Kathryn Rutan y al siguiente año a finales del 2015 regresa hermana Marita Capili. Es aquí donde la comunidad de hermanas decide reunirse en oración y discernimiento para ver con claridad la misión en El Salvador. El 2016 se reúnen con la hermana Katie Pirce en la casa de retiro “María Eugenía” en Planes de Renderos. En ese momento se decide volver a vivir en la casa de la Papalota y devolver la casa en Angela Montano al presbítero Pedro Declaret que muy amablemente la había prestado. También se decide que la misión de las hermanas de la Providencia en el Salvador será trabajar y desarrollar con mayor profundidad el programa de becas providencia extendiendo el programa a todo el municipio de Jiquilisco con énfasis a las familias más necesitadas.

El 2016, hermana Marilyn Charette es llamada a otra misión en los Ángeles California, quedando hna. Kitsy, hna. Marita y hna. Marcia. El mismo año, hna. Vilma Franco, solicita volver a su país para iniciar su ministerio en la parroquia de San Bartolomeo Apóstol en Arcatao, Chalatenango donde trabaja arduamente hasta hoy en pastoral parroquial.

El año 2017, hna. Kisty regresa a su país quedando hna. Marita y hna. Marcia. Ese mismo año, las hermanas son invitadas a la inauguración de la capilla en la isla la Pirraya de las Hermanas Misioneras de la Caridad, ubicadas en Usulután, donde se celebra la primera eucaristía presidida por el Obispo William Iraheta de la diócesis de Santiago de María. Fue en esa celebración donde la semilla del Reino comienza a germinar en las hermanas Marita y Marcia, ya que al siguiente año llegan con fuerza a promocionar el programa de becas a los y las jóvenes de las islas la Pirraya, Rancho Viejo, San Sebastián e isla Punta Arena. Al año siguiente las hermanas reciben los primeros 16 jóvenes becados y hasta hoy existe 28 jóvenes entre básica, bachillerato, técnico y universitarios, que mes a mes comparten la oración, formación integral y la alegría de encontrarse.